viernes, 28 de noviembre de 2008
sábado, 25 de octubre de 2008
jueves, 23 de octubre de 2008
miércoles, 22 de octubre de 2008
mailing. bucle 1
me gusta mucho!!!
es excelente félix, excelente. lo mando a imatra YA!
abrz
----- Mensaje original -----
De: fis@us.es
Fecha: Miércoles, Octubre 22, 2008 4:41 pm
Asunto: textos imatra
A: carlos tapia
CC: javi aldarias
--Archivo adjunto de mensaje reenviado--
Date: Tue, 21 Oct 2008 14:27:55 +0200
From: polilla@us.es
Subject: Lowry
To: fis@us.es
No sé si esto tiene sentido
hi bye
-----Adjunto en línea a continuación-----
Hola Pilar,
me alegra poder decirte que el próximo jueves recibirás por mensajería urgente nuestra propuesta para participar en "habitar textos" con Lowry y su volcán. Necesitamos para ello un dirección postal para que os lo puedan entregar. es un cajón con la obra, de la que os mando unas fotos de poca calidad, por haberlas hecho con el teléfono. La coraza doméstica necesita una toma de corriente. Las instrucciones irán en la caja, así como un texto que nos gustaría que leyerais porque ese viernes tenemos un acto aquí, en la universidad, al que no podemos faltar.
esperamos que os guste.
abrazos y reiterar nuestras disculpas por la demora.
Javier Aldarias, Félix de la Iglesia, Carlos Tapia
----- Mensaje original -----
De: Imatra
Fecha: Jueves, Octubre 9, 2008 10:39 ombr
Asunto: habitar textos
A: outarquias@us.es
> Buenos días Carlos, el 24-10 presentamos en Imatra la muestra
> Residenciales y nos gustaría mucho si pudieras asístir, así como los
> componentes de Outarquías. Supongo que estás informado a través de
> Luis Castro o de Ossorno.
> Para vuestra participación hemos optado por incluir la imagen de
> interrupción que enviaste en su día, la idea es también que se puedan
> ir incorporando proyectos e ideas a medida que va funcionando, puedes
> ver aspectos de todo ello en la web que hemos preparado:
> www.imatrabilbao.com
> Espero tus impresiones y sugerencias.
> Un abrazo
Pilar Blanco
es excelente félix, excelente. lo mando a imatra YA!
abrz
----- Mensaje original -----
De: fis@us.es
Fecha: Miércoles, Octubre 22, 2008 4:41 pm
Asunto: textos imatra
A: carlos tapia
CC: javi aldarias
--Archivo adjunto de mensaje reenviado--
Date: Tue, 21 Oct 2008 14:27:55 +0200
From: polilla@us.es
Subject: Lowry
To: fis@us.es
No sé si esto tiene sentido
hi bye
-----Adjunto en línea a continuación-----
Hola Pilar,
me alegra poder decirte que el próximo jueves recibirás por mensajería urgente nuestra propuesta para participar en "habitar textos" con Lowry y su volcán. Necesitamos para ello un dirección postal para que os lo puedan entregar. es un cajón con la obra, de la que os mando unas fotos de poca calidad, por haberlas hecho con el teléfono. La coraza doméstica necesita una toma de corriente. Las instrucciones irán en la caja, así como un texto que nos gustaría que leyerais porque ese viernes tenemos un acto aquí, en la universidad, al que no podemos faltar.
esperamos que os guste.
abrazos y reiterar nuestras disculpas por la demora.
Javier Aldarias, Félix de la Iglesia, Carlos Tapia
----- Mensaje original -----
De: Imatra
Fecha: Jueves, Octubre 9, 2008 10:39 ombr
Asunto: habitar textos
A: outarquias@us.es
> Buenos días Carlos, el 24-10 presentamos en Imatra la muestra
> Residenciales y nos gustaría mucho si pudieras asístir, así como los
> componentes de Outarquías. Supongo que estás informado a través de
> Luis Castro o de Ossorno.
> Para vuestra participación hemos optado por incluir la imagen de
> interrupción que enviaste en su día, la idea es también que se puedan
> ir incorporando proyectos e ideas a medida que va funcionando, puedes
> ver aspectos de todo ello en la web que hemos preparado:
> www.imatrabilbao.com
> Espero tus impresiones y sugerencias.
> Un abrazo
Pilar Blanco
OVER THE VOLCANO
Escribo sin el libro por delante y también, en este caso, sin el hacha.
Siempre he dicho lo mismo: la calle Nicaragua. Como si este libro de ceniza y piedra se resumiese a una dirección en el mundo. Cerca de donde yo vivía frecuenté muchos años una calle que se llamaba Nicaragua, y que desde que leí la obra de Lowry pasé a frecuentarla sin necesidad de asomarme a ella. No era la calle de la novela, pero pasó a serlo porque la ceniza de la literatura se agarra a las paredes y cambia el color; si quieres volver habrás de pintar de nuevo las paredes y empezar, como el cuadro descolgado que ha marcado su estancia cuando para mudarnos, lo descolgamos y vemos una ventana de idéntico tamaño, reclamando su lugar propio, construido de un vacío más claro; él también ha vivido con nosotros, o ¿qué te creías?
Leí el libro dos veces, separadas no sólo muchísimo en el tiempo, sino en el lugar de lectura, a miles de kilómetros de la primera vez. De esta segunda visita al texto, recuerdo los sordos relámpagos sin truenos y el sudor constante, en todo el cuerpo bañado, de modo que una experiencia física quedó adherida a él, como la calle Nicaragua que empezó a ser más mía que la que yo propiamente visité, y como el perro volcado a la tumba, que también fue mi perro una vez.
Si un libro consigue hacer recordar nuestra propia historia y la mantiene, es un testigo, es un amigo y una herida prometiendo cicatriz.
Herido está mi ejemplar, irreparablemente mutilado; el libro más viajero de mi anaquel pues sólo de una vez se zampó medio mundo en la ida y la vuelta, como las cenizas volcánicas de grandes erupciones que se desplazan igual que el humo de una casa por el aire del mundo que habita.
La última página la arranqué en unos años en los que vivía frente a un jardín tranquilo, al que recientemente he regresado en forma de charla y café.
Para recuperar el cuerpo entero, observo con sorpresa, rescatada la versión original, que las palabras arrancadas siguen intactas; todo el libro está en inglés, pero estas trece palabras pegadas a mi historia como el diente a la encía, continúan impertérritas y hechas enigma en el idioma que se habla en México, de México
¿LE GUSTA ESTE JARDÍN?
¿QUE ES SUYO?
¡EVITE QUE SUS HIJOS LO DESTRUYAN!
¿Cuál era la probabilidad de regresar en vida a esas palabras desgajadas de mi ejemplar que fueron siempre una erupción? Ninguna. Eso es un libro.
Jose Enrique Lopez Canti
Siempre he dicho lo mismo: la calle Nicaragua. Como si este libro de ceniza y piedra se resumiese a una dirección en el mundo. Cerca de donde yo vivía frecuenté muchos años una calle que se llamaba Nicaragua, y que desde que leí la obra de Lowry pasé a frecuentarla sin necesidad de asomarme a ella. No era la calle de la novela, pero pasó a serlo porque la ceniza de la literatura se agarra a las paredes y cambia el color; si quieres volver habrás de pintar de nuevo las paredes y empezar, como el cuadro descolgado que ha marcado su estancia cuando para mudarnos, lo descolgamos y vemos una ventana de idéntico tamaño, reclamando su lugar propio, construido de un vacío más claro; él también ha vivido con nosotros, o ¿qué te creías?
Leí el libro dos veces, separadas no sólo muchísimo en el tiempo, sino en el lugar de lectura, a miles de kilómetros de la primera vez. De esta segunda visita al texto, recuerdo los sordos relámpagos sin truenos y el sudor constante, en todo el cuerpo bañado, de modo que una experiencia física quedó adherida a él, como la calle Nicaragua que empezó a ser más mía que la que yo propiamente visité, y como el perro volcado a la tumba, que también fue mi perro una vez.
Si un libro consigue hacer recordar nuestra propia historia y la mantiene, es un testigo, es un amigo y una herida prometiendo cicatriz.
Herido está mi ejemplar, irreparablemente mutilado; el libro más viajero de mi anaquel pues sólo de una vez se zampó medio mundo en la ida y la vuelta, como las cenizas volcánicas de grandes erupciones que se desplazan igual que el humo de una casa por el aire del mundo que habita.
La última página la arranqué en unos años en los que vivía frente a un jardín tranquilo, al que recientemente he regresado en forma de charla y café.
Para recuperar el cuerpo entero, observo con sorpresa, rescatada la versión original, que las palabras arrancadas siguen intactas; todo el libro está en inglés, pero estas trece palabras pegadas a mi historia como el diente a la encía, continúan impertérritas y hechas enigma en el idioma que se habla en México, de México
¿LE GUSTA ESTE JARDÍN?
¿QUE ES SUYO?
¡EVITE QUE SUS HIJOS LO DESTRUYAN!
¿Cuál era la probabilidad de regresar en vida a esas palabras desgajadas de mi ejemplar que fueron siempre una erupción? Ninguna. Eso es un libro.
Jose Enrique Lopez Canti
Coraza doméstica
Recreación del cuerpo donde cada tesela, una escama, responde a una de las miles de historias que nos acompañan en cada momento; la imagen, su centelleo, la apertura a una atmósfera que envuelve ahora nuestra habitación.
Esa tierra, como el texto, de estructura racional y engarce preciso, flexible y protectora con su baja masa inerte, se revienta desde dentro a cuenta de la luz. ¿Qué fuerza se requiere para que se produzca la abertura? ¿Es necesario el Vulcano forjador del hierro y creador de arte, armas y armaduras para dioses y héroes? ¿O sólo la imagen?

‘But after much tequila the electric systemë is perhaps un poco descompuesto, comprenez, as sometimes in the cine: claro?’
En menos de veinticuatro horas, toda una geografía, la dilatación del instante: mapa del habitar.
Carlos Tapia, Javier Aldarias y Félix de la Iglesia
Sevilla-Bilbao, 24 de octubre de 2008
Esa tierra, como el texto, de estructura racional y engarce preciso, flexible y protectora con su baja masa inerte, se revienta desde dentro a cuenta de la luz. ¿Qué fuerza se requiere para que se produzca la abertura? ¿Es necesario el Vulcano forjador del hierro y creador de arte, armas y armaduras para dioses y héroes? ¿O sólo la imagen?

‘But after much tequila the electric systemë is perhaps un poco descompuesto, comprenez, as sometimes in the cine: claro?’
En menos de veinticuatro horas, toda una geografía, la dilatación del instante: mapa del habitar.
Carlos Tapia, Javier Aldarias y Félix de la Iglesia
Sevilla-Bilbao, 24 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











